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El Ángel Azul

La Llena de Gracia

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$7.99

‘Entra.’ ‘¡No me atrevería!’ ‘Tú entra.’ ‘No.’ ‘Por lo menos echa un vistazo.’ «Leví, que viste al ángel primero. Mira.’ ‘¿Qué ves?’ ‘ Una hermosa mujer joven y un hombre inclinado sobre un pesebre y … Puedo oír a un bebé llorando y la mujer está hablando… ‘ ¿Qué está diciendo?’ ‘Ella está diciendo: “Jesús, pequeño! ¡Jesús, amor de tu madre! No llores, hijito”…”Oh si pudiera decirte, toma un poco de leche, pequeño” Pero no tengo todavía”… “Estás tan frío, mi amor! ¡Y el heno está ardiendo! ¡Qué doloroso es para tu mamá oírte llorar sin ser capaz de ayudarte!”… “Duerme, alma mía! Porque me rompe el corazón oírte llorar y ver tus lágrimas!”…» ‘¡Llámala! Que se oiga.’ ‘¡Deberías llamarla porque nos trajiste aquí!…’ José se vuelve y va hacia la puerta. ‘¿Quién eres?’ ‘Pastores …. Te hemos traído algo de comida y un poco de lana. Hemos venido a adorar al Salvador.’ ‘Entren.’ Todos ellos entran, iluminando el establo con sus antorchas. ‘Venid. Venid’ dice María sin dejar de sonreír e invitándolos con la mano. Miran al Bebé que llora un poco y sonríen, conmovidos y felices. ‘Madre, toma esta lana, está suave y limpia. La preparé para mi hijo que está por nacer. Pero te la ofrezco a Ti. Acuesta a tu Hijo sobre esta lana. Estará suave y cálido.’ María acepta la gruesa, hermosa y suave lana de oveja blanca, levanta a Jesús y pone la lana a su alrededor. Entonces Ella Lo muestra a los Pastores que, de rodillas, ¡lo miran con éxtasiados! ‘Él debe dar un sorbo de leche… ‘ ‘Hay un poco de leche aquí. Tómala mujer.’ ‘Pero está fría. Debe estar tibia. ¿Dónde está Elías? Él tiene la oveja. Los balidos de las ovejas, declaran su presencia. ‘Entra. Eres requerido.’ ‘¡Eres tú!’ José lo reconoce como el pastor que les dio leche en el camino. María le sonríe diciendo: ‘Tú eres bueno.’ Se ordeñan las ovejas, en una pieza de lino está la leche cremosa caliente y María humedece los labios del bebé que chupa la crema dulce, por lo que todos sonríen. Y sonríen aún más cuando Jesús se queda dormido en la lana caliente, con un poco de lino todavía entre sus labios. ‘Pero no puedes quedarte aquí. Hace frío y está húmedo. Y…. allí es demasiado fuerte el olor de los animales. No es bueno … no es bueno para el Salvador.’ ‘Lo sé. Pero no hay lugar para nosotros en Belén.’ ‘Ten esperanza mujer. Encontraremos una casa.’ ‘Le diré a mi señora,’ dice Elías ‘Ella es buena. Ella va a recibirte, incluso si tuviera que darte su propia habitación….’ ‘Para mi hijo por lo menos. José y yo también podemos tumbarnos en el suelo. Pero para el pequeño….’ ‘No te preocupes mujer. Veremos. Y le diremos muchas personas lo que nos dijeron. Se te faltará nada. Por el momento, toma lo que podemos ofrecerles nosotros los pobres pastores….’ ‘Somos pobres también … y no podemos recompensarlos’ dice José. ‘¡Oh! ¡Nosotros no lo queremos! Incluso si se lo pudieran permitir, no lo queremos. El Señor ya nos ha recompensado….Y Tú eres Bendita Mujer, que lo ha dado a luz a Él: Tú eres santa, porque Tú merecías parirlo. Danos órdenes como nuestra reina porque estaremos encantados de atenderte. ¿Qué podemos hacer por ti?’ ‘Puedes amar a Mi Hijo y siempre aprecia los mismos pensamientos que tienes ahora.’ ‘¿Vas a decirle a tu Bebé sobre nosotros?’ ‘Yo ciertamente lo hare.’ ‘Yo soy Elías.’ ‘Y yo soy Levi.’‘Y yo soy Samuel.’ ‘Y yo Jonás.’ ‘Y yo Isaac.’ ‘Y yo Tobias.’ ‘Y yo Jonathan.’ ‘Y yo Daniel.’ Y yo Simeón.’ ‘Mi nombre es Juan.’ ‘Yo soy José y mi hermano Benjamín. Somos gemelos.’


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Product Description

‘Entra.’ ‘¡No me atrevería!’ ‘Tú entra.’ ‘No.’ ‘Por lo menos echa un vistazo.’ «Leví, que viste al ángel primero. Mira.’ ‘¿Qué ves?’ ‘ Una hermosa mujer joven y un hombre inclinado sobre un pesebre y … Puedo oír a un bebé llorando y la mujer está hablando… ‘ ¿Qué está diciendo?’ ‘Ella está diciendo: “Jesús, pequeño! ¡Jesús, amor de tu madre! No llores, hijito”…”Oh si pudiera decirte, toma un poco de leche, pequeño” Pero no tengo todavía”… “Estás tan frío, mi amor! ¡Y el heno está ardiendo! ¡Qué doloroso es para tu mamá oírte llorar sin ser capaz de ayudarte!”… “Duerme, alma mía! Porque me rompe el corazón oírte llorar y ver tus lágrimas!”…» ‘¡Llámala! Que se oiga.’ ‘¡Deberías llamarla porque nos trajiste aquí!…’ José se vuelve y va hacia la puerta. ‘¿Quién eres?’ ‘Pastores …. Te hemos traído algo de comida y un poco de lana. Hemos venido a adorar al Salvador.’ ‘Entren.’ Todos ellos entran, iluminando el establo con sus antorchas. ‘Venid. Venid’ dice María sin dejar de sonreír e invitándolos con la mano. Miran al Bebé que llora un poco y sonríen, conmovidos y felices. ‘Madre, toma esta lana, está suave y limpia. La preparé para mi hijo que está por nacer. Pero te la ofrezco a Ti. Acuesta a tu Hijo sobre esta lana. Estará suave y cálido.’ María acepta la gruesa, hermosa y suave lana de oveja blanca, levanta a Jesús y pone la lana a su alrededor. Entonces Ella Lo muestra a los Pastores que, de rodillas, ¡lo miran con éxtasiados! ‘Él debe dar un sorbo de leche… ‘ ‘Hay un poco de leche aquí. Tómala mujer.’ ‘Pero está fría. Debe estar tibia. ¿Dónde está Elías? Él tiene la oveja. Los balidos de las ovejas, declaran su presencia. ‘Entra. Eres requerido.’ ‘¡Eres tú!’ José lo reconoce como el pastor que les dio leche en el camino. María le sonríe diciendo: ‘Tú eres bueno.’ Se ordeñan las ovejas, en una pieza de lino está la leche cremosa caliente y María humedece los labios del bebé que chupa la crema dulce, por lo que todos sonríen. Y sonríen aún más cuando Jesús se queda dormido en la lana caliente, con un poco de lino todavía entre sus labios. ‘Pero no puedes quedarte aquí. Hace frío y está húmedo. Y…. allí es demasiado fuerte el olor de los animales. No es bueno … no es bueno para el Salvador.’ ‘Lo sé. Pero no hay lugar para nosotros en Belén.’ ‘Ten esperanza mujer. Encontraremos una casa.’ ‘Le diré a mi señora,’ dice Elías ‘Ella es buena. Ella va a recibirte, incluso si tuviera que darte su propia habitación….’ ‘Para mi hijo por lo menos. José y yo también podemos tumbarnos en el suelo. Pero para el pequeño….’ ‘No te preocupes mujer. Veremos. Y le diremos muchas personas lo que nos dijeron. Se te faltará nada. Por el momento, toma lo que podemos ofrecerles nosotros los pobres pastores….’ ‘Somos pobres también … y no podemos recompensarlos’ dice José. ‘¡Oh! ¡Nosotros no lo queremos! Incluso si se lo pudieran permitir, no lo queremos. El Señor ya nos ha recompensado….Y Tú eres Bendita Mujer, que lo ha dado a luz a Él: Tú eres santa, porque Tú merecías parirlo. Danos órdenes como nuestra reina porque estaremos encantados de atenderte. ¿Qué podemos hacer por ti?’ ‘Puedes amar a Mi Hijo y siempre aprecia los mismos pensamientos que tienes ahora.’ ‘¿Vas a decirle a tu Bebé sobre nosotros?’ ‘Yo ciertamente lo hare.’ ‘Yo soy Elías.’ ‘Y yo soy Levi.’‘Y yo soy Samuel.’ ‘Y yo Jonás.’ ‘Y yo Isaac.’ ‘Y yo Tobias.’ ‘Y yo Jonathan.’ ‘Y yo Daniel.’ Y yo Simeón.’ ‘Mi nombre es Juan.’ ‘Yo soy José y mi hermano Benjamín. Somos gemelos.’